EL CONSENTIMIENTO SEXUAL

EL CONSENTIMIENTO SEXUAL, La Prensa,10 de marzo de 2018. https://www.prensa.com/opinion/consentimiento-sexual_0_4981001915.html

A propósito de los embarazos en adolescentes (10 a 19 años) en nuestro país, las estadísticas nos reflejan que en 2014, como en 2015, en el primero, 188 hombres embarazaron a menores de 14 años, y 126 en el segundo; para 2016, fueron 226 adultos, y las cifras en 2015 evidencian que de 6 mil 663 jovencitas de 15 a 19 años que dieron a luz, fueron embarazadas por adultos, en su mayoría (57%) hombres de 20 a 24 años de edad, sin dejar de señalar que no se reflejan los hechos no denunciados.

Como se observa, el asunto es preocupante por ser no solo un problema social y familiar, sino también legal, porque aunque existe legislación penal no cesan los ataques contra la libertad e integridad sexual de los mismos, pues hay una variedad de medios para cometer estos delitos, ya sea pagando a una persona menor para tener acceso sexual o, por ejemplo, a cambio de un celular; también ocurre con intimidación o violencia, como sucede en la violación, o, con acceso sexual en condición de ventaja.

En cuanto al acceso sexual en condición de ventaja, castigado en nuestro país, se diferencia de la violación porque la relación sexual se realiza con consentimiento de la persona mayor de 14 y menor de 18 años en condición de ventaja. Con este delito, desaparece el estupro, que solo protegía la libertad sexual de la mujer doncella, mayor de 12 y menor de 18 años, para dar paso a una protección penal tanto de los varones como de las mujeres adolescentes.

Al igual que sucedía con el estupro, en el caso de este delito se observan elementos particulares: la inmadurez sexual de la víctima limitada por un orden cronológico de edad fijada en la ley, el consentimiento otorgado por los menores de edad para realizar el acto sexual, y el engaño y condición de ventaja del actor respecto de la víctima.

En cuanto a la expresión en condición de ventaja empleada, es inapropiada pues una ventaja implica superioridad, y técnicamente debió emplearse, prevaler, prevalimiento, situación que ocurre en ese delito porque el sujeto se beneficia y aprovecha de las ventajas y prerrogativas que tiene respecto de la víctima, para lograr y facilitar el acceso sexual, con consentimiento de la misma. Lo anterior puede tener origen en razones familiares, laborales, de dependencia económica, de convivencia o por la diferencia de edades entre el autor y el menor de edad.

Las penas varían de acuerdo con el tipo de sujeto que lo realice —de manera que se distinga si es cualquier persona, hombre o mujer— con prisión de 2 a 4 años. En otro caso, si son personas calificadas, como ministros de culto, parientes cercanos, tutor, educador o estuviera a cargo, por cualquier título, de su guarda crianza o cuidado temporal, se le aumenta la pena de un tercio hasta la mitad del máximo. Además de que se incluyen otras formas agravadas, aceptables y cuestionables, la primera, realizarlo mediante engaño o promesa de matrimonio para lograr el consentimiento de la víctima, y la segunda, entre otras, como agravar la pena por deserción escolar o que resulte embarazada.

En resumen, queda claro que los menores de edad hacen uso del derecho a la libertad sexual con carácter voluntario, aunque ese consentimiento está viciado y es castigado, por lo que es discutible legitimar y considerar impune los casos en que entre la víctima y el agente existe una relación de pareja permanentemente comprobada y siempre que la diferencia de edad no supere los cinco años.

La autora es catedrática de derecho penal